Las lentes BIG EXACT SENSITIVE integran este marcador en su modelo de cálculo, combinándolo con la biometría ocular completa para generar diseños cuya optimización se adapta a la sensibilidad diferencial de cada sujeto. La inclusión del índice se fundamenta en la hipótesis —respaldada por estudios recientes — de que la percepción final de nitidez depende no solo de la calidad de la imagen retiniana, sino también de la capacidad del sistema visual para procesar diferencias sutiles en contraste espacial y temporal. Esta variabilidad interindividual tiene implicaciones directas en la satisfacción visual y en la tolerancia a aberraciones ópticas de bajo orden y alto orden.
En la ponencia se describirá el fundamento metodológico del índice, su validación interna y su potencial como nuevo biomarcador funcional en óptica y optometría. Se presentarán los primeros resultados observados durante su implementación, que muestran una correlación significativa entre sensibilidad visual individual y confort en tareas de demanda variable. El uso de este índice en el diseño óptico representa un avance conceptual relevante: introduce una dimensión perceptual cuantificada que permite ajustar la lente no solo al ojo, sino al modo en que cada cerebro interpreta la imagen.